Qué sitio necesita tu empresa

El punto de partida es identificar qué viene a resolver la visita. Un sitio institucional puede explicar servicios, equipo y condiciones. Si cada servicio tiene un público, ejemplos y preguntas diferentes, conviene darle su propia página y enlazarla desde la portada.

Para un anuncio con una oferta y un objetivo acotados, una landing concentra el recorrido. Si necesitas publicar precios, administrar inventario y recibir pagos, el proyecto pasa a ser una tienda con requisitos propios.

Qué definimos antes de diseñar

Acordamos el mapa de páginas, los contenidos que ya existen, las piezas que hay que preparar y qué acción principal debe ofrecer cada página. La propuesta deja por escrito quién prepara textos e imágenes y qué puede editar tu equipo.

  • Mapa de páginas y navegación con los servicios que deben encontrarse desde la portada.
  • Diseño adaptable a celular y escritorio, con botones y formularios claros.
  • Pruebas de navegación, enlaces y contacto. Publicación, integraciones y capacitación según el alcance acordado.

Del mapa de páginas a la entrega

Primero revisamos el sitio actual, tus servicios y las consultas que recibe tu equipo. Con ese mapa podemos decidir qué contenido conservar y qué falta explicar. Después diseñamos las páginas, revisamos el contenido contigo y probamos navegación y formularios antes de la entrega.

Puedes ver esta misma web como ejemplo de la estructura de iLuch. La portada presenta la oferta completa y cada página de servicio explica su alcance y enlaza a contacto. En un proyecto para tu empresa, las páginas se organizan según tus servicios, materiales y forma de atender.

  • Prepara el listado de servicios, el contacto que quieres recibir y las preguntas que llegan al equipo comercial.
  • Reúne logotipo, fotos autorizadas, accesos al sitio existente y las integraciones que hoy utiliza tu empresa.

Si necesitas una tienda en línea

Además del catálogo, una tienda requiere resolver variantes, pago, despacho y cómo se mantienen los productos al día. Revisamos esos requisitos para definir qué plataforma e integraciones pueden incluirse. El alcance, la capacitación y el soporte se acuerdan para cada proyecto.

Rediseño de un sitio existente

Antes de cambiar el aspecto de un sitio, revisamos qué páginas todavía sirven, cuáles se pueden mejorar y qué enlaces o formularios deben conservarse. Si una URL cambia, conviene mapear su equivalente y verificarlo antes de activar una redirección.

Propiedad, hosting y mantención

La propuesta debe identificar a nombre de quién queda el dominio, dónde se aloja el sitio, qué accesos se entregan y qué puede editar tu equipo. Definimos el soporte de entrega y las tareas que necesitarían mantención posterior, como actualizaciones, cambios de contenido o revisiones de seguridad.

El alcance de la cotización depende de las páginas, los contenidos, el nivel de edición y las integraciones. Si ya tienes dominio o proveedor de hosting, revisamos si puedes mantenerlos.

Preguntas antes de avanzar

¿Quién prepara los textos y las imágenes?

Partimos del material de tu empresa. En la propuesta queda definido qué entregas tú, qué adapta iLuch y si se necesita producir material adicional.

¿Podré editar el sitio por mi cuenta?

Depende de cómo elijamos construirlo. Si tu equipo necesita editar páginas, publicar artículos o actualizar un catálogo, es un requisito que se define antes de diseñar.

¿Qué pasa con mi dominio, hosting y accesos?

Revisamos los que ya tienes y acordamos a nombre de quién quedan, quién los administra y qué accesos recibirás al entregar.

¿Conviene una web, una tienda o una landing?

Una web presenta varios servicios o decisiones de compra. Una tienda permite operar ventas en línea. Una landing concentra una campaña y su acción principal.

¿Qué soporte queda después de la entrega?

La propuesta distingue la revisión de entrega y las tareas recurrentes de mantención. Si necesitas actualizaciones o soporte continuo, indica quién los hará y qué debe cubrir.

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